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las habilidades intelectuales son 8, las cuales crean a un buen pensador critico.

la primera de ellas seria

HUMILDAD INTELECTUAL:

Estar consciente de los límites del propio conocimiento, teniendo especial cuidado al enfrentarse a circunstancias en las cuales el propio egocentrismo puede resultar engañoso La humildad intelectual radica en reconocer que uno no debe pretender que sabe más de lo que realmente sabe. 

CORAJE O ENTEREZA INTELECTUAL :

es la destreza para afrontar con entereza y decisión las situaciones difíciles y exponer con altura nuestros planteamientos. mantenerse firmes ante las criticas de los demás por más antojadizas que estas sean.

EMPATIA INTELECTUAL:

conocer la necesidad de estudiar puntos de vista diferentes, el tratar de ponerse en los zapatos de los demás para entender lo que sienten o piensan.

AUTONOMIA INTELECTUAL :

es el gobernarse a si mismo y tomar sus propias decisiones.

en primer lugar debemos definir que es autonomía: y es el ser capaz de tener en cuenta los factores relevantes en el momento de decidir que acciones son las mejores a seguir.

el encontrar las respuestas a nuestras propias preguntas por medio de la experimentación.

INTEGRIDAD INTELECTUAL :

es la capacidad de admitir la importancia y la necesidad de la honestidad en la forma de pensar y actuar.

•Ser consienteen los estándares intelectuales que se deben aplicar.

•Lograr una coherencia y consistencia entre las ideas y las acciones 

•Poner en practica lo que se predica.

LA PERSEVERANCIA INTELECTUAL :

•Estar consciente que es necesario usar la perspicacia intelectual y la verdad aun cuando se enfrente a dificultades, obstáculos y frustraciones.

CONFIANZA EN LA RAZÓN:

•Se basa en la creencia de que los intereses personales y los de la humanidad están mejor servidos si se da rienda suelta a la razón. 

•Usar la razón como criterio fundamental para decidir si se acepta o se rechaza una postura. 

LA IMPARCIALIDAD:

La noción de imparcialidad puede entenderse como un criterio de justicia que se basa en decisiones tomadas con objetividad. Esto quiere decir que la persona a cargo de juzgar o dirimir una cuestión debe mantener la imparcialidad y no dejarse influir por prejuicios o intereses que lo lleven a tratar de beneficiar a una de las partes.